XXVI VOLTA CASTELLÓ
XXIX TROFEU PENYAGOLOSA
17, 18, 19 Y 20 DE ABRIL DE 2.008



ETAPAS

1ª etapa ooooo Benicasim - Vall d'Alba - 150 Kms. Rutómetro - mapa
Resultados
2ª etapa ooooo Vall d'Alba - Villafranca - 143 Kms. Rutómetro - mapa
Resultados
3ª etapa ooooo Villafranca - Segorbe - 135'5 Kms. Rutómetro - mapa
Resultados
4ª etapa ooooo Grao de Castellón - Vistabella - 143'5 Kms. Rutómetro - mapa
Resultados



CLASIFICACION GENERAL


EQUIPOS Y DORSALES




Fotos 1ª etapa

Fotos 2ª etapa

Fotos 3ª etapa

Fotos 4ª etapa




SERGI ESCOBAR     Un campeón del mundo de pista que brilla en la montaña

El menú de este año, la dureza habitual: 582 kilómetros y montaña por un tubo, con siete puertos de primera categoría, uno de segunda y tres de tercera en cuatro días. Aunque con una gran novedad: el final de la tercera etapa en Segorbe, para que la capital del Alto Palancia protagonizara el recorrido de la Volta por primera vez en 26 años. Y lo más importante: la ronda castellonense seguía muy viva y con una inscripción de gran calidad pese a la crisis de las citas amateurs en España, con algunas suspensiones en el calendario elite-sub 23 durante ese año. El español de origen suizo David Vitoria fue el primero en enfundarse el jersey amarillo tras la etapa Benicàssim-Vall d'Alba y, de hecho, no lo soltó hasta el último día en Vistabella. No era ninguna sorpresa. El ciclista del Universidad Politécnica de Valencia había pasado dos temporadas como profesional en el Phonak y ese año formaba parte de la selección española como primero en el ranking nacional de la categoría. El segundo en cruzar la meta de la durísima cuesta de Sant Cristòfol, un clásico en el arranque de la Volta, fue el vinarocense Sergi Casanova (Comunitat Valenciana), aunque el peso de la escapada buena del día lo había llevado otro provincial buen conocedor del terreno, el corredor de Benlloch nacido en Vistabella Víctor Martínez, que terminó cuarto. Y fue precisamente el equipo de éste último, el Fuerteventura, el que se convirtió en el gran protagonista de la segunda etapa, de Vall d'Alba a Vilafranca, con dos ascensos de primera por encima de los mil metros y un tiempo muy adverso con granizada incluida. La formación dirigida por Vicente Belda y Pepe Escrig fue la que mejor supo afrontar el auténtico rompepiernas y las incomodísimas rachas de viento que marcaron el recorrido -los nuevos aerogeneradores de Els Ports dieron fe de ello- y sus corredores llevaron el timón de la etapa de principio a fin. El ciclista de Alqueries Gabriel Hernández, luciendo su maillot de campeón de España, fue uno de los que más se sacrificó por el equipo, tirando de todas las escapadas durante 100 kilómetros, incluso en el puerto de Querol. Por su parte, el campeón del mundo en pista Sergi Escobar (Azpiru-Ugarte) apuntaba ya sus intenciones en la Volta a la Província dejándose ver en cabeza y llegando entre los primeros. Finalmente, David Belda -hijo del director y popular escalador- le cedió la victoria al sevillano Antonio Olmo para que el Fuerteventura copara casi por completo el podio de Vilafranca, si bien Vitoria mantenía el liderato gracias a una heroica remontada en el último tercio de la etapa. Mientras, el castellonense Víctor Martínez se colocaba en el segundo puesto de la general después de terminar tercero. La extrema dureza de la jornada quedaba perfectamente reflejada en los comentarios de Diego Rodríguez (Urnieta-Biyok) en su web personal (www.diegoweb.net) : "El granizo es lo peor, esos golpes en los brazos, esos picotazos que te comen vivo, menos mal que fue parando poco a poco, se convirtió en lluvia y paró, pero el frío ya nos lo dejó dentro. Repechos más duros, un descenso y otro puerto largo, yo pidiendo comida por todos los lados, iba apajarao otra vez, otra vez me quedé sin comida, al final llegó el coche y me dio, pero ya el daño estaba hecho. Subí todo el puerto apajarao refugiándome en mitad de la grupeta para que no me diera el aire, por fin salimos del bosque, bajó un poquito la pendiente, llegamos a Castellfort, premio de montaña y arriba un aire... un vendaval, viento huracanado anunciaban por Radio Vuelta (...)". El sábado, en una tercera etapa marcada por el ascenso a La Nevera de Alcudia de Veo que abortó el intento de escapada de los Cosaor de Paco Benítez, el cántabro Ismael Esteban fue el vencedor al llevarse el gato al agua entre un sexteto de escapados en la meta de Segorbe. El corredor del Labarca 2-Café Baqué, dirigido por el ex ciclista vasco del Reynolds Rubén Gorospe, se adjudicaba el triunfo aprovechando sus aptitudes adquiridas en el ciclo-cross (campeón de España por dos veces en la especialidad) pero, un año más, el puerto del Vidre y el último ascenso a Vistabella iban a hacer la criba final entre los diez primeros clasificados para dar con el ganador de la ronda castellonense. A priori, el catalán Sergi Escobar parecía el peor situado para ganar esa pelea en la salida del Grao de Castellón. No por sus indudables condiciones sino porque, además de que su temporada estaba planificada con el objetivo de llegar en la mejor condición a los Juegos Olímpicos de Pekín, tenía enfrente la maquinaria engrasada del Fuerteventura de Vicente Belda y del Universidad Politécnica del líder. Pero el recorrido de la Volta volvió a romper todos los pronósticos: un pistard se encumbró a un pas del cel en una de las pruebas amateurs más conocidas internacionalmente por su recorrido montañoso. De hecho, el equipo de Vitoria puso toda la carne en el asador durante el descenso del puerto de la Serra d'En Galceran y el de Belda hizo lo propio en el durísimo Vidre y hasta el último momento. Pero Escobar aguantó perfectamente el tirón hasta Vistabella, lo que aprovechó Josep Llesuy (Ditec) para ganar la etapa y levantar el prestigioso Trofeu de Penyagolosa. "No me había visto nunca escalar así", confesó el ciclista olímpico en Vistabella tras enfundarse el maillot amarillo final.